Caso de Éxito – Tu Familia

En el Despacho, experimentamos a diario lo complicado que es un divorcio para las personas que lo viven. El divorcio implica un cambio que afecta a todas las facetas vitales y tiene un impacto emocional relevante. Además, el divorcio se puede volver especialmente complicado cuando además hay hijos comunes. Si a todo eso se le suma que la familia tenga vínculos con distintos países la combinación puede ser muy difícil de gestionar.

Este era el caso con el que llegó nuestro cliente al despacho. Había tomado de mutuo acuerdo con su mujer la decisión de divorciarse. No obstante, dentro del acuerdo de divorcio debían regular la custodia y tiempos de estancia de sus dos hijos menores de edad y ello en el contexto de hacer parte de su vida en el extranjero y fuera de España.

El contexto internacional en un divorcio con menores

Para este caso, la cuestión central que hubo que trabajar y que resolver fue el hecho de que la familia, por motivos personales y laborales de los progenitores, tenía vínculos con países fuera de España. Uno de los progenitores residía en su mayor parte en el extranjero. La residencia de un progenitor en España y de otro en el extranjero genera una situación particular que hace que se deban repensar y adaptar todas las medidas del divorcio de los menores en consecuencia.

La custodia de los menores en un divorcio internacional

En este contexto de divorcio internacional ocurre que, si los progenitores tienen domicilios separados por mucha distancia, no es posible en la práctica el establecer una custodia compartida. Por tanto, resulta obligado determinar una custodia monoparental y un régimen de visitas a favor de quien no se queda con la custodia.

El régimen de visitas de la custodia monoparental con este componente internacional tendrá particularidades, especialmente si estamos hablando de que el progenitor custodio y los hijos viven en países diferentes al del progenitor no custodio. En estos casos, no es viable tampoco el régimen ordinario de visitas consistente en disfrutar viernes, sábados y domingos en semanas alternas. Es necesario regular un sistema adaptado a la concreta situación familiar, de tal manera que la distancia no impida al progenitor no custodio y a los hijos seguir manteniendo relación y desarrollando la relación paternofilial.

En el caso concreto lo que se hizo fue tomar especialmente como referencia los periodos vacacionales de los menores y permitir al progenitor que no residía con ellos pasar tiempo abundante con los mismos durante estos momentos del año. Asimismo, se regularon otros periodos a lo largo del daño de manera flexible para que se produjeran visitas padre-hijos a través de viajes de un país a otro.

También hay que destacar que aquí juega un papel esencial el mantenimiento de comunicaciones con los hijos a través de medios electrónicos. Esto amortigua de alguna manera los menores tiempos que la situación internacional puede provocar. Por tanto, esto se debe regular con precisión en el convenio de divorcio que se firme.

Además, en este tipo de situaciones, debe tenerse en cuenta que va a ser necesario viajar en avión con recurrencia. De esta manera, también será necesario especificar en el pacto de divorcio la operativa de estos viajes. Se deberá concretar las obligaciones de los padres para las recogidas y entregas, cómo se van a afrontar los gastos de este transporte y cómo se van a organizar otras cuestiones logísticas como, por ejemplo, la documentación de los menores para los viajes.

Resolución de un divorcio internacional de mutuo acuerdo con menores

Para que estos casos se resuelvan adecuadamente, se necesita mucha implicación y voluntad por las partes involucradas y por los profesionales que les asisten. Además, a nivel técnico, es requerido un especial conocimiento de la materia, ya que no es un caso de «divorcio estándar» y requiere una solución personalizada y para el caso concreto.

Febrero 2026

Ainos Abogados

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